Aunque cultivaron grandes extensiones de maíz, este alimento no formó parte esencial de su dieta, estos comían en mayor proporción frutas como zapotes o mamey, guayabas, papayas, plátanos y aguacates o palta. Los hombres totonacas cazaban y pescaban tiburones, tortugas, venados, armadillos, zarigüeyas y ranas. Las mujeres totonacas se encargaron de la crianza de pavos y perros. Los campesinos, así como los nobles comían gachas de maíz en la mañana. El almuerzo era la comida principal del día y consistió en estofado de mandioca y frijol o incluso una rica salsa de carne para los nobles.
En el Totonacapan la tradición culinaria mana de una cultura antiquísima y de fuerte idiosincrasia. La base de la comida popular es el frijol negro y sus platillos derivados ya sea con alchuchut, con ejote recio hervido, como huatape o en forma de púlakles con pipián, chilchotes, acoyo y sal. Los guisos de gallina, el taxwayahun —un platillo de cerdo—, la carne de monte y el mole de camarón o el de flor de izote complementan la oferta. El mole de guajolote, las patitas de puerco secas y el tamal de pescado se cuecen aparte, pues son las verdaderas joyas de la cocina totonaca.
| Fríjoles negros |